Héroes (Herois, Pau Freixas, 2010) es la respuesta española a las películas de aventuras de pandilla de amigos que poblaron los 80. Una especie de Gonnies catalanes pasados por el tamiz de la nostalgia y la sensiblería con un poquito de eso tan español como irse al pueblo de vacaciones. Y lo mejor de la cinta es que consigue funcionar en todos los niveles que se propone. Héroes resulta entretenida, convincente, solvente y no parece que le falte nada o le sobre nada: cada plano, canción, encuadre o momento encaja perfectamente y consigue su propósito.
Héroes gustará especialmente a todos aquellos que pasaron su infancia en los 80 con polos de dráculas, tigretones, bonnies, grupos de pandillas, veranos en el pueblo, bicicletas, casas en el árbol, camisetas de naranjito, radiocassettes y pósters de la historia interminable.
Lo que viene a ser una condensación de poco más de hora y media de los tropecientos capítulos de Verano Azul.