martes, 4 de julio de 2017

Baby Driver (2017) – ****1/2


Luces, cámara, motores y acción. 


Baby es un joven que gusta de crear listas de reproducción para diferentes estados de ánimo y gusta de vivir y moverse por el mundo a ritmo de su iPod, como si toda su vida fuese un videoclip y los sonidos del universo fuesen un beat prolongado de cada nota.
Baby no sólo hace que la música mueva su mundo, sino que también graba conversaciones a su alrededor (muchas veces ni siquiera dirigidas a él, como si los diálogos humanos fuesen un mero sonido de ruido más) y los convierte en remixes con gotas de nostalgia en cassettes y pianos electrónicos.
Casi como si Baby remezcla su música para acompañar su historia, Edgar Wright remezcla sus ingredientes para dar con una fórmula de fantástico entretenimiento y solidez. Y los ingredientes son sencillos y utilizados antes: frenetismo, coches, metralletas y tiros, actores cargados con carisma, música a todo volumen y una trama que solo pisa el freno para añadir motivaciones a la historia central. Baby Driver es una película eminentemente moderna (como toda la filmografía de Edgar Wright) pero con un sabor clásico de los que saben que un buen beso, que un buen giro de guión o un diálogo preciso conmueven y apasionan más que todos los efectos digitales del mundo.
Baby Driver es un ejercicio de cine fascinante tanto detrás de la cámara con sus planos circulares y las tomas de objetos, como en el maravilloso montaje de sonido con el uso de efectos sonoros made in Edgar Wright o la anticipación de escenas por un teléfono que sonará más tarde o un pequeño zumbido que nos pone en la piel de Baby junto al compás de la canción que está a punto de reproducir en los próximos segundos.
Hemos visto muchas películas con una buena banda sonora, pero muy pocas en la que cada nota de cada beat hace que lo que sucede en pantalla baile a su ritmo. Baby Driver es una película de acción, pero la genialidad del uso de la música en su puesta en escena y en su montaje (implícito y explícito) hacen que parezca un musical frenético, un videoclip que nunca cesa desde una escena inicial que es una de las mejores persecuciones de coches en años, hasta un tramo final que te hace sentarte en el filo del asiento.
Ansel Elgort (el actor de “Bajo la misma estrella”) se llena de carisma y buen rollo para dar vida a este Baby (B-A-B-Y), un conductor de atracos silencioso que normalmente es ignorado. Con una deuda que pagar a un director de atracos (interpretado por un Kevin Spacey armado con un peluquín de espanto) le queda conducir uno para terminar. Conducir un trabajo más para retirarse. Y Baby sabe conducir, aunque necesite canciones específicas para marcar sus movimientos, a ritmo de nota su coche y el montaje de la cinta, bailan furiosos desde su ipod y sus auriculares que necesita llevar para silenciar el ruido producido por un accidente de tráfico.
Con lo cual el argumento es el clásico de persona con morales arrastrada por equivocaciones y malas decisiones a un mundo al que no pertenece. Porque Baby es un personaje perfectamente tridimensional y carismático. Es un héroe moderno calzado en conversers y con los pantalones un poco caídos, que ejerce de guardián y que canta y baila al ritmo que su beat le marca. Baby es un personaje tan perfectamente retratado que su romance con Debora (Lily Adams), camarera de un dinning cuya aspiración máxima es simplemente huir de todo, su historia cae fresca, sentida y completa el círculo motivacional del personaje.
Ambos mundos de baby el del inframundo cruel de los atracos ilegales (encarnado en esa gang unida por malas casualidades con nos brillantes Jamie Fox, John hamm y Enza Gonzáliez) y el de su corazón y bondad retratados en distintos neones y colores (ojo a esa lavandería tan La la Land o el pasaje de la pizzería y esas luces casi irreales) como si no tuviesen nada que ver el uno con el otro. Por ello cuando colisionan la película te mantiene en el borde del asiento porque tienes tu corazón y tus uñas invertidas en ese héroe y sus aspiraciones.
Y es que a pesar del brillante estilo, la película tiene una sustancia en la que sujetarse.Hacedme caso cuando digo que sin esa forma la película seguiría siendo brillante. El corazón de “Baby Driver” es su narrativa perfecta y rica en detalles (ese estilo noir tan 1940, las referencias a Bonnie and Clyde o los planos en blanco y negro) y su coraza es la que eleva el conjunto. La gloria es observar como con los ingredientes del primer arco la historia se va desarrollando y desplegando sin que el protagonista tenga alternativa a una buena elección.
En resumen, hay una energía que sientes cuando una película está funcionando: esas risas en el cine, esa gente saltando en un susto, o acercándose a la pantalla cuando algo sucede. Con Baby Driver sentirás hasta mover tu pie al ritmo de la cinta. Baby Driver es la película más entretenida, fascinante y perfecta que verás este verano. Baby Driver es simplemente una mezcla de ingredientes perfectos, agitados al ritmo exacto y presentado en un plato de lujo y fastuoso. Es original, fresca, divertida, emocionante y cargada de detalles. Es algo que simplemente tienes que ver, y mejor en una sala con gente y la música a todo volumen.
Lo mejor: El sentido de ritmo
Lo peor: El peluquín de Kevin Spacey
Valoración: 9/10

martes, 27 de junio de 2017

Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur (King Arthur, 2017) - *

Si yo tuviera una espada 



Creo que pocas películas me han enfadado tanto recientemente como la nueva versión del Rey Arturo titulada “Rey Arturo: La Leyenda de Excalibur” (“King Arthur: Legend of the Sword”, Guy Ritchie 2017) y lo ha hecho porque es un desastre pastoso y ruidoso que atrofia los sentidos y ataca la inteligencia. Durante la proyección pensé en abandonar la sala (cosa que nunca he hecho) porque el señor Guy Ritchie no sólo ha hecho su peor película (y este tipo hizo el engendro aquel de “Barridos por la Marea” con Madonna) sino que es una de las peores experiencias cinematográficas desde que M. Night Shyalaman conociese al hijo de Will Smith y decidiese que era buena idea hacer una película juntos.

Todo arranca con un prólogo en el que los magos y los humanos rompen su pacto de respetarse. No queda muy claro el por qué, pero supongo que es porque vieron la batalla de los elefantes de El Señor de los Anillos y quisieron recrearla porque todo el arranque es un plagio descaradísimo que Peter Jackson debería de denunciar, pero supongo que la cola de abogados para denunciar los plagios de esta cinta es tan larga que desistirán. O a lo mejor hace que tenga que Peter Jackson tenga que padecer el visionado de ésto y probablemente no tenga ni ganas.

El caso es que el tío de Arturo asalta el trono con ayuda de unos poderes mágicos oscuros y mata a los padres y reyes regentes justo después de que el bueno de Eric Bana lanza a su hijo, nuestro protagonista al río tipo Moisés. Ahí que vas, para los pobres. Arturo llega en su cestita a “Londinium” (ahorrad la carcajada) y es acogido por unas cuantas prostitutas en sus burdeles. 

Mientras tanto su tío el malo malísimo de la película llamado Vortigern (otra carcajada que ahorrar) y encarnado por un sobreactuadísimo Jude Law tiene que lanzar sacrificios en su particular lago a una bruja marina estilo Úrsula la bruja de mar que tiene sirenas entre sus tentáculos y que hace éstas se vayan intercambiando líneas de guión de una forma tan artificial del tipo tentáculo 1 “tienes que enviar más sacrificios” tentáculo 2 “es el precio a pagar” y así.

Si os parece que las “referencias creativas” (llamados aquí plagios descarados) son demasiado abundantes en los primeros quince minutos de cinta, esperad porque tendremos un monstruo tipo Balrog de ESDLA, una serpiente gigante al estilo Harry Potter y una escena con algo parecido a ratas gigantes de la princesa prometida. Por haber, hay hasta el desmembramiento de una oreja al estilo Reservoir Dogs y una batalla final que me recordó a Aladdin. Todo en esta película se ha hecho antes y mucho mejor, por lo que te quedas mucho rato pensando “¿Por qué estoy perdiendo el tiempo viendo “esto” cuando puedo estar viendo las originales y disfrutarlas?”

Después de lo que os he contado llega la famosa espada de Excalibur que reaparece clavada en la piedra sin que nadie la pueda arrancar. Jude Law con mala digestión hace que todos los hombres de una cierta edad traten de arrancarla para localizar quién es el heredero del trono. Ese es por supuesto Arturo que ha sido criado en los burdeles de Londinium (seguid aguantando la carcajada) y que se ha convertido con los años en el macizo de Charlie Hunnam que actúa de pandillero forzado por las circunstancias que nos enseñan en un montaje rápido de los que Guy Ritchie tiene que meter en todas y cada una de sus cintas sin importar lo metido a calzador que resulte, porque es Guy Ritchie y su estilo tiene que estar siempre por encima de su sustancia.

El turno de Arturo llega y logicamente arranca Excalibur, aunque el poder de este hace que se desmaye. Ojo al cameo incluso con línea de guión recitada como el que lee la lista de la compra por parte de David Beckham que se conoce que todavía guardaba su disfraz desde el anuncio de Pepsi y dijo “eh, puedo hacer de extra gratis, que ya tengo medio camino hecho”. La aparición de  Beckham hizo que en mi cine todas las carcajadas sostenidas saltasen al unísono.

Apartir de ahí toda la trama es un corre-pilla  tedioso de rebeldes buenos contra los malos malísimos del imperio mientras Arturo y sus coleguillas tratan de tiran del trono a Vortigern antes de que construya una torre mágica tan alta tan alta que le convertiría en invencible. 

Sí. No tiene sentido. No eres el único.

Charlie Hunnam sigue mostrando aquí sus carencias como actor capaz de ser una estrella de cine (y ya van unas cuantas películas), Jude Law está simplemente en el peor papel de su carrera, Eric Bana a penas aparece aparte de un momento muy “Rey León” y el resto de la pandilla está capitaneada por una seguidora de Merlín (el mago no aparece, supongo que leyó el guión y salió corriendo) interpretada or la española Astrid Bergès-Frisbey, y Djimon Honsou y Aiden Gillen )el hombre que le comió el culo a Charlie Hunnam en Queer as Folk) y con unas presencias y bromas tan puntuales que te recuerdan que mejor te quedes en casa revisitando capítulos de Juego de Tronos (a la que hay referencias, por supuesto)

¿Y Lancelot, Ginebra y el resto?
Pues no aparece porque la idea fue concebida como la primera de la sexalogía (!) y que tras el fracasazo en todo el mundo parece impensable que sea concebida como tal.

En resumen, esta revisitación del mito del Rey Arturo es una patosa mezcla de un barullo de ideas dónde ninguna es buena. No tiene ni una mínima pizca de coherencia o narrativa y está llena de escenas de acción sin inspiración y demasiado ordenador que incluso canta por todos lados. Todo ello sobrecargado de manera molesta, gris y fea por el estilo de Guy Ritchie que sobrepasa cualquier atisbo de sustancia y lo adorna con una molesta y ruidosa banda sonora. Rey Arturo: La leyenda de Excalibur es simplemente una cargante y repulsiva abominación cultural.

Valoración: 0/10

Lo mejor: Es tan mala que no habrá secuelas

Lo peor: Hace que odie a cualquier persona que diga que está bien



CRÍTICA DE TV – The Mist (6/10)



The Mist (serie de tv) es la adaptación de la novela de la novela de Stephen King “La Niebla” que ya fue adaptada al cine por Frank Darabont en una sorprendente e inteligente película hace 10 años.
Ahora nos llega en formato televisivo olvidándose completamente de la entrega cinematográfica y partiendo desde la fuente original donde una extraña niebla invade un pueblo dando lugar al miedo y pánico colectivo. La historia tendrá un arco de 10 capítulos y un estilo que inevitablemente nos lleva a pensar en el entretenimiento veraniego que supuso “La Cúpula” (Under the dome) hace un par de estivos.

Por ello no es de extrañar un piloto de personajes estereotipados (la asesina peligrosa, el quarterback, el gay rarito…) todos ellos con sus particulares historias y envueltos de una u otra manera en un incidente muy “13 reasons why” hasta que la niebla llega y hace un pequeño baño de sangre suficiente hace que tengan que aparcar todo para centrarse en sobrevivir.

En el reparto pocas caras conocidas al margen de Frances Conroy (“A Dos metros bajo tierra” “AHS”) y un par de sustos rápidos, pero el principal problema reside en el escasísimo peso en la construcción de escenas y personajes. No existe nada que haga crecer la tensión o acompañe una ambientación lograda, y los diálogos y decisiones de los personajes hace que en muchos momentos estemos sonriendo o levantando una ceja de escepticismo en lugar de envueltos en la tensión o sintiendo los momentos dramáticos.

Aún así, y pese a sus errores, la serie nunca juega a nada que no es, no trata de hacer metáforas o  ir a un terreno que le resulte desconocido. Por eso, y porque es verano y a veces apetece algo sencillo, de fácil digestión y como entretenimiento con gotitas gore le voy a dar una oportunidad a estos diez capítulos.

Valoración: 6/10

Episodios vistos al hacer la review: 1

Ponte a verla si… te gusto Under the dome y buscas algo veraniego 

domingo, 11 de junio de 2017

La Momia (The Mummy, 2016) - ***

¿Dónde está tu espíritu de aventura?





A estas alturas habrás leído de todo (y casi todo malo) sobre la nueva versión de La Momia (The mummy, 2017) dirigida por Alex Kurtzman y con Tom Cruise como piedra angular ya no sólo de ésta cinta, sino de todo un nuevo universo compartido, llamado Dark Universe, que viene a ser la respuesta a estos tiempos Disney-Marvellianos que venimos viviendo.

El principal problema es que es una película de entretenimiento fabricada con ese fin. No pretende  nada más que ser un blockbuster de verano simple, sencillo, cargado de efectos y directo la consumo rápido y de multisala. No hay riesgo, no hay giros de guión ni nada provocador, por lo que para mí, dejando todo lo demás de lado y viendo la cinta como puro entretenimiento la cosa funciona. 

El problema es cuando nos paramos a pensar en ella y hay muy poco donde agarrar.

La cinta arranca con un prólogo de una princesa-reina que abraza el lado oscuro para hacerse con el poder del reino, o el trono… o no queda muy claro. Por supuesto todo le sale mal y queda momificada hasta el día de hoy, dónde dos ladrones dan con la tumba por accidente y con ayuda de la presencia femenina obligatoria (mujer florero encarnada por Annabelle Wallis de Peaky Blinders) destapan la maldición de nuevo y te la sabes de memoria.

Lo que distingue ésta de la versión de Stephen Sommers (a la que le cayeron palos por todos lados por los críticos que ahora la encumbran) es que la versión 2017 es más seria, oscura y cercana al terror que a las aventuras camp y divertidas de los 80 de las que hacía gala la versión de Brendan Fraser. No es seria y trascendental tipo superhéroes de DC, siguen metiendo algún golpe de ligereza y humor (para eso tenemos al sidekick encarnado por Jake Johnson (New Girl), pero trata de acercarse más a un aire de prestigio y solemnidad que abandonarse al humor absoluto y desfrenado.

El otro problema es que ya te la sabes de memoria y por momentos todo resulta una concatenación de escenas de acción que empujan la trama a golpes que una verdadera sucesión del argumento. Hay momentos en que ni siquiera se explican en dar a entender como llegan de un punto A al B, simplemente es magia que sucede unas veces y otras no. 

Y así llegan las referencias, que vienen por todos lados y tienes esa ligera sensación que lo has visto todo antes (y en ocasiones mejor) desde las ratas hasta los escarabajos, con resurrecciones al estilo “The walking Dead” con muchos hombres muertos devueltos a la vida corriendo con la boca abierta, pasando por un hombre loco americano en Londres a las explosiones masivas y a gran escala que parecen importar a muy pocos. 
Es un poco en plan, ¿podéis dejar de hablar de tonterías que están dejando Londres hecho un solar?
Todo ello con unos efectos magníficos en los que de verdad impresionan algunos pasajes (el avión) pero que carecen del encanto de la serie B a la que esta película debería dar más crédito y carisma. 

Mi principal problema con la película es que al terminar tienes un sentido inconcluso de todo. Ya no hablo de dejar la puerta abierta para una secuela, ni siquiera de un gran cliffhanger, hablo de la sensación de haber visto un episodio piloto largo de una nueva serie, una sensación de que los personajes no están desarrollados porque lo van a hacer en los siguientes capítulos y de que muchas cosas están metidas con calzador para hacer los crossover pertinentes. Por momentos Van Helsing aterrizaba en mi cabeza y eso, hacedme caso nunca es bueno.

En resumen, esta nueva momia es un producto blando, de fácil consumo y con muy poco peso cinéfilo o voz propia, y hay poco en esta momia que tenga identidad. Es cierto que la ambientación, la fotografía, los efectos y el misticismo hacen que todo luzca bien en pantalla y sea un entretenimiento aceptable, pero el guión, la falta de riesgo y la sensación de haberlo visto todo antes (y mejor) acaban con las esperanzas de presenciar algo verdaderamente interesante y dejan pendiente de un hilo ese nuevo universo que tendrá que ofrecer algo más personal y menos estándar para sobrevivir

Lo mejor: Es una película entretenida y funciona como blockbuster
Lo peor: Nada nuevo bajo el (oscuro) sol y el nulo desarrollo de la trama

Valoración: 6/10


viernes, 17 de marzo de 2017

Kong: La isla calavera (Kong: Skull Island, 2017) – ***1/2

Apocalypse Kong



¿Os acordáis cuando hace unos años los blockbuster solían ser entretenimientos divertidos, ligeros y con ganas de hacérselo pasar bien a los espectadores? Pues parece que los creadores de Kong: Isla Calavera (Kong: Skull Island, Jordan Vogt-Roberts, 2017) sí. Esta revisión-precuela del rey de los monos consigue ser un entretenimiento sólido, de aventuras y con aire de diversión auto consciente perfecto para una tarde en el cine.

Y es que por alguna razón que se me escapa, en los últimos años en los grandes blockbusters las cosas se han ido tornando serias, profundas, oscuras y hasta deprimentes. Como si ver una película de gran presupuesto de Hollywood supusiera tener que hacer un esfuerzo del calado de un drama indie pero con unas recompensas infinitamente inferiores.
Por ello es refrescante ver una película tan enfocada al entretenimiento y al hacértelo pasar bien.

Me voy a explicar, por ejemplo las películas de monstruos siempre han caído en dos tipos, las que tardan en llegar a la acción más de 40 minutos en las que intentan hacer un “in crescendo” con planos subjetivos y música de intriga y las que te enseñan al bicho en cuestión a las primeras de cambio y lo mantienen siempre como un motivo presente y recurrente. Kong: Skull Island cae en la segunda categoría, y no es algo despectivo. Sabe lo que vienes a ver y te lo da desde el principio.

Y todo esto resulta curioso porque la cinta comparte universo (al estilo Marvel) con la versión de Godzilla de Gareth Edwards a la que se culpaba precisamente de hacer eso, de no dar al espectador lo que quiere y tener que esperar hasta casi el desenlace para ver bien al monstruo en cuestión. 
En Kong: Isla Calavera veremos a King Kong desde el entretenidísimo prólogo entre un soldado americano y uno japonés que se encuentran en plena guerra de Vietnam en medio de la isla por accidente (excelente idea la de situar la historia en ese contexto de heroes fracasados y la  de homenajear de manera explícita y en la banda sonora a las películas de dicha guerra), y desde ahí nunca dejará la pantalla de una forma o de otra. Y te lo hará pasar como un niño jugando con muñecos de la franquicia y haciendo diálogos sobre la marcha (algunas líneas son verdaderamente sonrojantes) mientras los personajes vuelan y se estampan contra todo lo que ven.

La película se centra en un grupo de soldados y científicos que acuden a la isla con motivos diferentes, unos empeñados en mostrar al mundo la existencia de animales que se escapan de la legica y otros para curar heridas provocadas por la guerra de Vietnam. Estando allí todo se centrará en tener que recorrer la isla para tratar de volver a la civilización con vida.

En esta mezcla la mayoría solo están ahí para morir de forma entretenida y volar por los aires o ser aplastados, pero el show se lo roba John C. Reilly con un personaje construido entre la locura y la ironía, acompañado por un agente británico de la SAS (Hiddleston); un coronel de las fuerzas especiales (Samuel L.Jackson haciendo de Samuel L.Jackson); una fotógrafa de guerra sin más motivo en la trama que el meter a alguien femenino para estar en apuros (Brie Larson) y un visionario loco que cree que la tierra está llena de bestias y monstruos (John Goodman).

Pero lo verdaderamente protagonista de la historia son los diferentes monstruos y bichos varios que irán mermando al grupo a modo de escenas de aventuras clásica: hormigas gigantes, lagartos de komodo, pájaros dinosaurios… Todo ello enmarcado perfectamente en unos paisajes con fuerza propia en Hawaii, Australia y Vietnam donde el ambiente suda, transpira y vive. Un acierto el utilizar localizaciones naturales entre tanto CGI. Esta película es mucho más cercana al cine de aventuras o (salvando las distancias) a las junglas de Apocalypse Now que a aquel artificial (y largo, muy largo) remake de Peter Jackson y trae de vuelta la esencia del original. 

Pero lo fascinante es que parece que su director se lo está pasando genial orquestando y planificando sus escenas y destrozando mitos como el del soldado héroe que se sacrifica contra la bestia para salvar al grupo. Por ello hay que entender y ver la cinta con ojos de niño y olvidarte de todos los errores, carencias, errores de raccord y sin sentidos varios. 

En resumen, Kong: Isla calavera es una cinta de entretenimiento de monstruo con un poco más que rascar que la media. Sabe lo que el espectador quiere y se lo da en dosis gigantes. Es una cinta para ver en el cine y disfrutar del sonido, del ambiente, de los efectos y verlo todos con los ojos de un niño. En un año no recordaremos nada de ella, pero mientras ves a los soldados volar por los aires no puedes evitar sentir una carcajada interior de saber que te lo estás pasando bien. 

Lo mejor: Las muertes, John C. Reilly y las referencias
Lo peor: Los diálogos y una sensación de videojuego.

Valoración: 7/10

martes, 19 de abril de 2016

CRITICA DE TV - Aquí mando yo (1/10)

Gogglebox versión rebajas en el rastro




He de reconocer que cada vez veo menos televisión “en directo”. Hay demasiada oferta y poco tiempo. Pero uno de los formatos que más curiosidad me despierta a la hora de seleccionar qué ver  en Inglaterra es Gogglebox. Un formato ameno y divertido cargado de personajes carismáticos y a la vez informativo en esa especie de zapping comentado.

Gogglebox UK tiene una fuerza imparable, premios (Bafta incluido), reconocimiento, popularidad (algunos de los personajes han participado después en Celebrity Big Brother o varios anuncios) y merchandising alrededor que va desde un libro oficial a camisetas y derivados.

Por eso sentía curiosidad de ver su homólogo español. El anuncio del off por Miky Nadal me daba cierto miedo. Y no porque crea que el presentador carezca de talento, que le sobra, sino porque en la versión inglesa la voz es un mero conductor sin opinión que da un aire de calidez. Por momentos pensé que querían recrear el espíritu de “Sé lo que hicisteis” y quedarse en el camino. Afortunadamente no ha sido así, y Miky Nadal se ha quedado en muy segundo plano como el formato invita.

Creo que ese punto ha sido el único punto positivo, porque el resto ha sido un desastre.

En España tenemos el problema de no poder emitir ni una sola imagen de un programa de Mediaset en ningún medio sin miedo a que no te desangren económicamente. Pero aún así todavía hay más tele ahí fuera, si se escoge bien.

Y ahí radica el primer problema, demasiada poca cosa vi: fútbol, George de la jungla (o como se quiera hacer llamar ahora), top dance y poco más. Y sinceramente nada que aportar. Ni era una selección ilustrativa, ni me interesa ver a un forofo del Barcelona diciendo a uno del Atlético que no vuelva más porque sino pierden, ni a uno del Madrid gritando porque para eso hay muchos bares por España… Había un interés nulo por saber sus opiniones, porque hablaban de algo muy poco destacado o que no aporta absolutamente nada. 

En la versión inglesa ponen los momentos más incendiarios de la semana, noticias, series que han tenido un gran giro, expulsiones del factor X, Strictly come dancing, The great british bake off… lo que la gente habla y comenta. Y no el resultado del City contra el liverpool, porque ya sabemos que el forofo de un equipo se va a alegrar cuando su equipo gane ¿no?  

El segundo gran error es el casting. La versión española ha carecido de personalidades delimitadas, el matrimonio geek y las gallegas fueron de lo poquísimo destacable. Y la diferencia es que en Inglaterra cada uno de los integrantes del casting lo es desde un target diferente y localidades diferentes. Adolescentes, inmigrantes, jubilados, burguesía, bohemios, personas de color… cada uno es una porción diferente de la sociedad británica.

No me meto con las elecciones en particular, ya que a penas ha habido tiempo para conocer o desarrollar a muchos de ellos. Sí que me ha parecido demasiado anárquico y extenso y a veces todo excesivamente forzado y más falso que un anuncio de Avon de Chenoa (esa conversación sobre los muñecos de los Geek ha sido de juzgado de guardia)

En Inglaterra anuncian que si votas a tal partido te van a devolver 200 euros… pues ofrecen reacciones entre gente más humilde y gente más rica. Juventud y jubilados… distintos puntos de vista que enriquecen el programa. En España solo vemos a un forofo del Madrid gritar gol cuando marcan. 

Apasionante.

Pero el mayor error de “Aquí mando yo” es el montaje. Un completo y absoluto desastre. En la versión británica puedes seguir lo que pasa en el programa y lo intercalan con un par de opiniones. En la española veías 4 segundo de baile de top Dance y lo interrumpían con 4 reacciones una tras otra parando totalmente el ritmo.
Para alguien que no ha visto el programa en cuestión del que hablan (como yo) es imposible saber qué sucede o por qué han seleccionado ese fragmento y no otro. El de George de la jungla es el ejemplo palpable: TODOS hablan sobre sus zapatos croocs sin que haya pasado nada, y nos enseñan a todos y cada uno diciendo algo. Suena a productor señalando qué decir y dónde mirar y no a alguien diciendo algo espontáneo, además con una opinión de quién sea me sirve, no necesito 4 parejas una tras otra diciendo lo mismo, ese tiempo lo podían emplear en mostrarme más del fragmento seleccionado, porque así no me entero de nada y es solo un puñado de gente diciendo lo mismo.


En resumen, “Aquí mando yo” es un gran formato muy mal llevado. El resultado es una tontería absoluta, mal planteada, con un mal casting y producción y una ejecución francamente amateur y falsa. Una verdadera lástima que se hace realmente insufrible. 
A otra cosa.

miércoles, 23 de marzo de 2016

AGENTE CONTRAINTELIGENTE (The brothers Grimsby, 2016) - **1/2

Chavs salvando el mundo



La idea de un James Bond de andar por casa, con pocas luces y dado a cometer un error tras otro no es nada nueva: Austin Powers, Johny English o mil y un “compañero de aventuras del bueno”, alguien que se ve arrastrado por las circunstancias en medio de una misión enorme. La diferencia de  “Agente contrainteligente” (traducción rocambolesca de “Los hermanos Grimsby”) es que ésta lleva el sello de Sacha Baron Cohen y eso ya significa algo.

Es curiosa la historia del cómico inglés que ha creado personajes tan fuertes y delimitados como Ali G, Borat, Brüno y en menor medida su dictador, película anterior a la que nos acecha y que ya ofreció cierta dosis de agotamiento de su premisa. Exceptuando “Borat” (verdadero canto del cisne del autor) en su diseño de personajes es dónde nacen y mueren sus planteamientos, crea grandes personalidades y los termina agotando en repetir las mismas superficialidades y bromas. 

En su última película, la premisa de la cinta parte de una crítica a la “sociedad trabajadora inglesa”, o mejor dicho la no trabajadora, la que llena programas como Benefit Street o se sienta a diario en el show de Jeremy Kyle a descubrir tests de paternidad o si se han engañado mutuamente en la máquina de la verdad. Los denominados “Chavs” (algo así como los chonis españoles) gente que gusta de no trabajar y vivir de subvenciones del estado por sus numerosos hijos, su incapacidad para encontrar empleo (que ni siquiera buscan), que visten chanclas y calcetines y que se dedican básicamente a ocupar espacio viendo el fútbol en el pub local de barrios marginales de las grandes ciudades. En la cinta es la ciudad de Grimsby, elegida por varias publicaciones como el peor lugar para vivir en Reino Unido.

Creando un estereotipo de Chav separado de su hermano de pequeño al que echa tanto de menos que mantiene su habitación intacta desde que se separaron y ahora es un agente de inteligencia británica con el que se ve inmerso en una película de espías a lo James Bond donde el argumento no es más que una excusa para desarrollar un gag tras otro, todo con un barniz de sal gorda que hace que algunos den en la diana y otros sean una repetición tras otra. Bromas de carácter sexual y nada sutil en general, con un par de aciertos en crítica a la cultura chav pero escondida entre bromas groseras y chabacanas.

Es una de esas películas que es a duras penas es una película ya que nada sigue una lógica, sino que es una mera excusa para introducir más bromas y algunos personajes solo están ahí para ofrecer el chiste (el personaje de Gabourey Sidibe no es ni siquiera un personaje).  

Todo ello bajo la batuta de Louis Leterrier (“El increíble hulk”, “Furia de Titanes” y “Ahora… me ves”) que parece empeñado en introducir una cinta de acción como puede en la comedia y no termina nunca de encontrar el equilibrio para poner a Baron Cohen a merced de la historia y no al revés.

Respecto a la aportación española, Penélope Cruz al menos sostiene su personaje con dignidad entre mucho descontrol (me refiero a que por lo menos no ha sido utilizada para una broma del tipo Gaboury Sidibe).

En resumen “Agente Contrainteligente” es probablemente la peor película de personajes de Sacha Baron Cohen y un caos de humor escatológico pero que sin embargo puede funcionar bien en un determinado público concreto. A los que busquen algo más, hay poco más que rascar que una película entretenida con un par de chistes acertados que llegan hasta a incorporar a Donald Trump y Daniel Radcliffe pero un conjunto en términos generales ineficaz. Una pena.

Lo mejor: Las críticas a la cultura Chav
Lo peor: Algunos chistes alargados hasta el aburrimiento (los elefantes)


Valoración: 5/10

martes, 22 de marzo de 2016

CRÍTICA DE TV - LOVE (8'5/10)

“No sé para qué me lo tomo tan en serio, dicen que las mamadas son como antes enrollarse”



Netflix está optando por series con un foco muy personalizado y estudiado, con unos targets de público muy concretos para conseguir posicionarse en prácticamente todos los mercados. Cierto que han apostado por grandes series de calidad imanes para los premios como "House of Cards" o "Narcos", pero también series y productos que buscan un target muy específico de mercado como fue “Frankie and Grace” o la que nos ocupa “Love”.

Y es que Love, producida por Judd Appatow, es muy similar a lo que fue "Girls" (mismo productor), pero todavía bebiendo mucho más del cine independiente y creada muy específicamente para un grupo de millenials, de jóvenes buscando el amor del siglo XXI entre relaciones cada vez más líquidas y de afrontar la madurez en la nueva generación por parte de unos personajes que representan al completo esa cara de la juventud, apática, egoísta, adicta a la tecnología, crecida entre algodones e incapaces de asumir responsabilidades. ¿La voz de una generación como decía Lena Dunham en Girls?

No. Pero sí reflejando una realidad que el cine con sus esquemas de “comedias románticas de dos estrellas y media” ya no representan en versión mainstream: la realidad y con personajes reconocibles. Incluso en “Y de repente tú” (Trainwreck, también de Appatow) la cosa se terminaba convirtiendo en típica y funcional tras un arranque suficientemente centrado en la realidad.

El argumento de “Love” cuenta la historia de Mickey y Gus y nos los muestran tratando de recuperarse de dos rupturas que los han dejado sin rumbo. Y de repente tropiezan en la vida y tratan de poner un pie detrás de otro apoyándose inconscientemente el uno en el otro.

Love se circunscribe en esa especie de productos hipsters y modernos y es en su estilo pausado, en su formato río (como una película larga troceada) y en su cercanía a la realidad de quejica “loser” donde encuentra su verdadera autoría y voz. Entre sus principales temas no son únicamente los amorosos sino que principalmente es el paso del tiempo a la madurez, ahora más tardía para todos y con los problemas de encontrar estabilidad y aceptar las responsabilidades.

sábado, 5 de marzo de 2016

¡Ave, César! (Hail, Caesar!, 2015) - **

Los que van al cine a dormir te saludan







Cuando veo algunas películas de los Coen tengo un cierto resquemor de no saber si no entiendo lo que estoy viendo o directamente no me gusta y no me parece bueno. Y no me refiero a grandes peliculones incontestables como “El gran Lebowsky”, “No es país para viejos” o “Fargo”. 
No. 
Me refiero a sus obras “menores”, totalmente intrascendentes para mí como “Quemar después de leer” o “Un tipo serio”, películas a las que le veo el por qué, una historia verdaderamente jugosa y con potencial, con momentos brillantes pero con una sensación general de no entretenimiento durante su visionado. 
Me explico, son películas que disfrutas mucho más pensando y escribiendo sobre ellas que realmente viéndolas. Con eso dicho, nunca podemos considerarlas como “malas”, porque la calidad está ahí, pero sí como fallidas. En ese grupo englobo “¡Ave, César!” su última obra ahora en nuestras pantallas que la podemos considerar como aceptable entre las “menores”.

La película gira en torno a la figura de un ficcionado Eddie Mannix, interpretado por Josh Brolin, un “arregla cosas” en los años dorados de los estudios de Hollywood. Y es ahí, en medio del rodaje de una grandísima super producción de los años 50 en torno a un soldado romano en los tiempos de Cristo cuando la película arranca con el secuestro de la super estrella y las tareas de este personaje por tratar de encontrarle mientras trata el día a día de las estrellas de los años 50.

Y el planteamiento es donde toda la película brilla como una de las grandes, con números “homenaje” al cine de los 50 (westerns, musicales, melodramas, dramas épicos…) y unas historias cruzadas con un buen planteamiento: desde una diva sureña soltera y embarazada pero que arrasa en el cine por su imagen cándida y de niña buena (genial Scarlett Johansson), el de trasladar a un artista de los westerns al drama y lidiar con director y actor hasta los tejemanejes a mantener con la prensa, la religión y hasta la política en un escenario al borde de la caza de brujas comunistas. Y todo ello en un tono ligero, de comedia absurda marca de la casa, pero cuidado, no es una comedia al uso.

Súmale un reparto más que excepcional encabezado por George Clooney, Tilda Swinton, Channing Tatum, Jonah Hill, Frances McDormand o los ya mencionados Brolin y Johansson.

¿Entonces qué falla?
Pues que los Coen se han olvidado que están haciendo una película para ser vista y hay tres factores clave que no funcionan. El primero es el del ritmo y entretenimiento, ninguna escena construye a otra, no hay momento, suspense o fascinación por ver qué va a suceder. Hay una escena tras otra, unas geniales y otras… otras que nos llevan al punto dos. Hay muchos chistes que sólo funcionan una vez, y se repiten una y otra vez (como las gemelas Swinton) y otros simplemente no tienen gracia (todo el segmento Jonah Hill). Y el tercero y más importante es que las historian no tienen ningún desarrollo: empiezan y terminan sin ningún conflicto o prácticamente interés.

Mientras el metraje va avanzando, siempre estás con una sensación vacía de no saber qué te quieren contar y más importante si tienes interés en saber qué va a suceder por esos personajes e historias, y cuando algo así funciona, ya puedes tener el mejor elenco de actores o una crítica subyacente, si no me interesa lo que sucede en pantalla y no me mantienes el interés por ninguna de las historias hasta el punto de olvidarme bastante a menudo de ellas. 

En resumen, estamos ante una buena película (sobre todo para los estándares actuales) pero fallida por tantos lugares (guión principalmente, falta cohesión y conjunto) que se queda en un conjunto descafeinado y poco interesante. Y es una pena, porque con mayor cohesión y presencia de las historias estarían ante una de las mejores películas de los Coen, pero como a uno le toca juzgar lo que hay y no lo que le hubiese querido que hubiera, nos toca pasar página, mandar a los Coen a rezar 5 Ave Marías y esperar a que la próxima sea más redonda. Una pena.

Lo mejor:  Los números homenajes de Johansson y Tatum
Lo peor: El guión poco desarrollado
Valoración: 4/10

jueves, 21 de enero de 2016

Crítica de las canciones candidatas a Eurovisión


It's like 1999 again

Hoy Televisión Española nos ha hecho rejuvenecer a todos al menos 13 años ¿Cómo?
Publicando las canciones que competirán por ir por España al próximo festival de eurovisión, y es que ninguna de ellas suena a 2015 y más bien suenan a propuestas que hubiesen sido “algo” hace unos años y que ahora se presentan a la desesperada. Hemos pasado de artistas queriendo resucitar sus carreras, a compositores queriendo resucitar canciones que estaban muertas y que no tienen ni un punto “revival”. El desastre no es absoluto, porque no dan vergüenza ajena, pero ninguno de ellos tiene ese factor ganador de la primera escucha. 

Bueno.
Otro año será.
Quiero decir por lo de vergüenza ajena, que es lo que nos hace amar estas cosas.

1- Barei
La chica de la que no sabíamos nada y que cantó en punto pelota. Casi nada. Se presenta por un tema que ella dice ser soul y música negra influenciada por vete a saber qué o dónde. A mí me suena a pop electrónico con toques de Dance y descarte de Lady Gaga. Se supone que está producida por Victor Púa que fue de OT y que he tenido que buscar en google.
Aún así es lo más “aceptable” de la preselección y le permitirá tener una canción escuchada en spotify. En directo puede hacerla ganadora o ser un completo desastre.

2- Maria Isabel
Ella ha venido aquí porque tiene poco que hacer en casa. Su disco ha sido un desastre a todos los niveles tanto creativo como comercial. Tras darle una escuchada en su mp3 ha decidido ir con su single porque ya que se ha gastado 4 euros en su videoclip, al menos que lo vea alguien. Si su disco hubiera funcionado se habría reído de la idea de volver a eurovisión, como no estamos en 2003 y ese refrito de rechazos de bellepop con cada canción es un estilo nota llegado a nada ella ha ido dónde le mandan, y por más videos que se grabe en vertical con su móvil diciendo lo mucho que quiere volver todos sabemos que lo hace por ver Estocolmo y sacarse unas vacaciones pagadas. 

3- Electric Nana
La “indie” que canta con Carlos Jean y que hasta ella se ve incómoda por esa etiqueta que TVE le ha endosado porque no es indie, es simplemente desconocida. Dice que ha compuesto su canción pensando en eurovisión y se nota, porque su discografía es bastante buena y esta canción es un despropósito con tres canciones diferentes: la primera es la estrofa que es aceptable, luego un estribillo que es un caos acelerado y luego una parte en castellano que me recuerda al disco que hundió la carrera de Natalia y que hace que la canción suene rara. En el mal sentido. Y todo ello en 2 minutos 20 acelerados de speed que me hacen querer que terminen. Ha sido una decepción tremenda, ¿por qué los artistas se traicionan a sí mismos por querer encajar en eurovisión con algo diferente en lugar de ser ellos y su música? ¿no aprendimos con Edurne?

4- Salvador Beltrán
¿A que no hay huevos…? 
Así empezó esta aventura Salvador sobre unas cañas con sus amigos. y ha terminado entre los seis finalistas con esta canción que suena caducadísima hasta para Cadena Dial. Oye, al menos el chico le pone ganas y sabe que quedará último, pero a falta de Pablos (Alborán y López) al menos él se lo pasará bien en el escenario. Supongo. Y por lo menos es su rollo y puede atraer seguidores. Sus fans actuales contentos porque su mágica es expuesta en televisión y más gente le va a conocer. Buena jugada sin traicionarse. Ahora, para mí es un no.

5- Maverick
Al que le sonríen las galletas. Me descojono. Él ha enviado, supuestamente, dos canciones a la previa y han escogido esta. Espera. Olvidé la acentuación. 
¿Ha enviado DOS canciones y han escogido ¿¿¿ÉSTA??? 
Es un jodido despropósito repetitivo hasta rellenar 3 minutos, que porque no puede durar 4 minutos, si no repite el estribillo otro minuto más. Suena tanto a pachanga verbenera vergonzosa que suena en la boda de tu primo y tu padre intenta bailar como si hubiese ido a clases de salsa en los 80. De verdad que no tiene nada internacional o rompedor en ella. Lo siento por Maverick, del que no conozco nada musicalmente (no vi la voz) pero parece que su carrera ha nacido muerta ¿cómo remontas la imagen de cantar ¿¿¿ÉSTO??? ? Que se haga un Coralazo y retire su candidatura o diga que tiene ebola y no puede ir. Es por su propio bien.

6- Xuso Jones
A favor voy a decir que es de los pocos que de verdad parece que x o por y ha pensado en el proyecto y ha llevado a algo que suena “suyo”. Sí, suena a Suecia y es una mezcla de Glorious, Héroes y Euphoria. Pero es más o menos su tipo de estilo. Es cierto que suena a mucho y repetido y llevar a algo que suena a algo que funciono el pasado año suele significar hostiazo de recordar (aquel Tooji de Noruega a lo Saade, Cascada…) pero si consigue teclear las buenas teclas puede dar con el piano. Pasando de eurovisión la escucharía, ahora veo hostiazo de libro.

Veredicto:
Decepción más grande: Electric Nana y Maverick. 
Bien por ti chaval, pero no: Salvador Beltrán.
Interrogación positiva: Barei
Caducada pero que dará pie a memes: Maria Isabel
Canción que bautizarán como la segunda venida de Jesucristo y quedaremos 21: Xuso Jones 

Veremos pero creo que la cosa estará entre Xuso, maria Isabel por la nostalgia y Barei si se saca algo bueno de la manga en el directo.


Aún así, ¡suerte a todos!

lunes, 11 de enero de 2016

Globos de Oro 2016


Superficialidad inocua




Como muchos de vosotros ya sabéis la temporada de premios son una de mis pequeñas y favoritas fascinaciones, aunque con los años he ido cambiando la aproximación a ellas: He pasado de fanatismo por mis candidatos preferidos a tratar de acertar una quiniela de arriba abajo a dejarme llevar por lo superficial de todas las entregas y premios y dedicarlas a recolectar títulos, nombres y obras que habían pasado por alta.

Por ello los globos de Oro me han dejado muchas anotaciones en mi pequeña agenda, una gran alegría y muchas sorpresas predecibles desde que estos premios (votados por una minoría de personas alucinante, unas 90 personas) son dados a premiar “lo nuevo” en televisión y tienen un grupo de nombres por el que babean sin importar lo demás (Amy Adams, Kate Winslet, Jennifer Lawrence, Renee Zellgwer, Angelina Jolie Helen Mirren…).

Aún así estos premios son mucho más alegres y despreocupados que los Oscar, los invitados están más borrachos (ese Quentin Tarantino) y muchas estrellas tienen su única oportunidad de subir al escenario a recoger algo en toda la temporada.

¿Antesala de los Oscar?

Sí y no. Como casi todos los premios entregados durante la carrera. Quizás los de los gremios son los más fiables (por eso de que son prácticamente las mismas personas que votan en unos y otros, al menos en las nominaciones) pero los Globos son los que más repercusión alcanzan ya sea por juntar a todos y dar una ceremonia al mismo estilo o porque se aseguran siempre un buen plantel de super estrellas nominando grandes nombres y dejando de lado cualquier atisbo indie.

Hay que tomar todo con pinzas, porque otra y principal razón de que no son realmente un indicador de los Oscar es que la Academia se cuida de tener los votos para las nominaciones ya cerradas cuando se celebra la gala. De esta forma si alguien no ha visto Creed y de repente quiere votar hoy por Stallone no puede, porque sus votaciones ya están selladas. Algo así sucedió el año pasado a Amy Adams.

Sí que influye en ayudar a coger momento en los nominados de cara a ganar, pero nada puedes hacer si no has sido nominado. El ganar hoy un Globo de Oro puede significar medio Oscar para Di Caprio porque le ayuda a coger momento y hacer que su nombre se mueva por todas las primeras páginas, y eso ayuda de cara al galardón, pero claro, si no eres nominado tu carrera se termina ahí.

Por ello, rápidamente los grandes vencedores de anoche son sin lugar a dudas Di Caprio, Stallone y The Martian, que en caso de estar nominada se puede colocar muy a la cabeza de las apuestas, y todo ello por colocarla como “comedia” una de esas tácticas de marketing que aquí ha funcionado a la perfección.

¿Significa esto que The Revenant ganará el Oscar?
No lo creo. Spotlight es demasiado “intelectual” para los Globos de Oro y sólo me hace ver algo diferente el hecho de que no ganara el premio al mejor guión (cuando el guión de spotlight es de los de enmarcar y admirar), pero los Globos aman grandes nombres y dejar pasar a Aaron Sorkin (4 Emmy, 2 globos, 1 Oscar) sin premio… 

Como he dicho, The Martian sale colocada muy bien de la ceremonia (esa falsísima ovación en pie a Ridley Scott ¿nos olvidamos de a good year, exodus, kingdom of heaven y Robin Hood?), Room con el premio a Brie Larson (entre ella y Saoirse (pronunciado como Xusa) Ronan parece que está la cosa) y el desinfle definitivo de Brooklyn. El no premio a Carol también nos deja con cara de poco. Pero todo depende de quiénes y cuáles son los nominados.

Esta es mi apuesta de cara a las nominaciones:

Película: 1- Spotlight, 2- Carol, 3- The Martian, 4- Room, 5- The revenant, 6- Mad Max, 7- Bridge of Spies, 8- The Big Short, 9- Star Wars, 10- Brooklyn.

Director: 1- Scott, 2- Spielberg, 3- Iñárritu, 4- Haynes, 5- Abrahamsson

Actriz: 1- Larson, 2- Ronan, 3. Blanchett, 4- Mara, 5- Lawrence

Actor: 1- Di Caprio, 2- Redmayre, 3- Fassbender, 4- Damon, 5- Cranston

En cuanto al apartado televisivo, los Globos siempre van a lo mejor nuevo. Es frustrante como los Emmy siempre votan a los mismos (este año hubo alguna sorpresa) mientras que los Globos de Oro se lanzan a lo nuevo sin importar eso de “mejor”. Pero siempre son bienvenidas las sorpresas.

mi niña favorita Rachel Bloom (she steals pets from popular people) me hizo dar saltos de alegría al ganar el merecidísimo premio a mejor actriz de comedia, por una serie que más gente debería estar viendo, igual que Mozart in the Jungle (Gael ganó) una serie que nadie ha visto (yo la tengo pendiente…) pero es que los Globos de Oro premiaron en su día a series como Glee o Ugly Betty con ¡media temporada! disponible. Así que anotemos la serie, y eso que hemos ganado.

En cuanto a drama, pues lo mejor nuevo, y eso ha sido sin lugar a dudas Mr. Robot. Merecido premio, junto a la despedida de John Hamm por Mad Men y Taraji P. Henson por darnos esa primera temporada de Cookie.

De lo de Gaga ganando, lo siento me quedo con la cara de Di Caprio pensando ¿qué hacer ésta subiendo al escenario? Aunque nos lo imaginábamos, porque al fin y al cabo… 

Son los Globos de Oro! y son tan superficiales como incongruentes y por tanto fascinantes. 


¡Y Rachel Bloom ganó!

sábado, 14 de noviembre de 2015

X Factor Live Show 3


Medio show fue morfina

Tercera gala donde empezamos con un recap de Sean Michael More, pobre Kiera nadie se acuerda de ella en absoluto. Pero vamos a la faena y a tratar de animar un sábado en el que todos estamos con tristeza y desesperación.

Mason Noise empieza con Men In Black, mucho mejor que la semana pasada pero sigue sin oder cantar propiamente y tiene un hiilto de voz que no se corresponde con las caras de sobre esfuerzo que está poniendo. Los coros le están salvando completamente el culo porque guiña el ojo más que afina. Aceptable, pero no realmente impresionante.

Max Stone es el siguiente y sigue teniendo canciones muy bien elegidas, aunque no para un programa de televisión. Secret Garden es un tema precioso y Max le ha dado muy buen toque, muy buen vibe. Max ha sonado realmente bien. Su interpretación más notable en el concurso. Va a estar en serios problemas mañana, pero eso no implica que no me guste.

Estoy tan contento de la canción de Louisa Johnson. Me muero de ganas de verla como una auténtica popstar. Empieza a cantar delicada y me encanta, pero me molesta mucho la versión. Otra vez han hecho de un hit pop una balada sin sustancia. Louisa canta muy bien, pero en lugar de un final cargado de gritos habría preferido un poco de diversión, la verdad. Aún así lo mejor que hemos visto de Louisa.

Monica Michaels que se salvó de milagro la semana pasada, tiene cambio de canción por los atentados en Paris, así que le suena mejor que el Kiss me bang bang. No sé si es la falta de tiempo, pero le falta cierta fuerza escénica y vocal y esa nunca ha sido su carencia. Ha estado bien, pero en la linea de suficiente y no de notable o sobresaliente. 

Reggie N Bollie, nuestros favoritos de la semana pasada. Empiezan riéndose de la canción más odiosa del mundo para pasar a who let the dogs out. No han superado la semana pasada, pero ha seguido siendo divertido, fresco, bien hecho.

Anton empieza riéndose de sí mismo para pasar a hacer un Whitney Houston. Un poco de pereza ante otra versión de esta canción tan karaoke. ¿Qué han hecho con el color? Los negros están saliendo cada semana y deciden ponerle en blanco y negro y azul… Anton tiene un lenguaje corporal… difícil. Anton puede cantar, no me termina de gustar su voz. Aún así tiene personalidad y las yayas les va a encantar.

4th Impact va siguiente con una canción de Austin Powers Work it out, que el año pasado Little Mix estrenó para causas benéficas. Siguen jugando en primera división, pero por alguna razón les han vestido y peinado de señoras mayores. Ha sido genial y realmente genial. Termina la canción y una de ellas tiene un momento de casi morir. ¿Podemos pedir algo más? NO! verdaderamente genial.

Lauren Murray es la siguiente. ha cambiado la canción por One LAst time. Y salimos ganando, por fin canta algo contemporáneo. Lauren me acaba de ganar de nuevo con su personalidad y voz. Pero de nuevo canción dance rebajada a balada. Pero sin lugar a dudas un sobresaliente y queremos algo más contemporáneo.

Y cerramos con Che Chesterman, que de primeras me da un poco de pereza con otra versión de una balada que en su día Bisbal cantó en un idioma inventado. Che ha inventado muchos giros en la voz. Ay Dios el padre con la gorra de chico malo. Siempre hay algo malo en padres que visten como raperos sin serlo. Che ha sido bueno, demasiado giro para mi gusto.

1- 4th Impact
2- Lauren Murray
3- Reggie N Bollie
4- Louisa Johnson
5- Max Stone
6- Che Chesterman
7- Monica Michaels
8- Mason Noise

9- Anton

Aún así si tuviera que poner mi dinero diría que el bottom 3 serán MAx Stone, Monica Michaels y Mason Noise.

viernes, 13 de noviembre de 2015

El por qué me enferma tanta caridad navideña



Ya llega la nochebuena panderetas y zambombas y las ONG y sociedades “pro-benéficas” llenan los sueprmercados, calles, televisiones y anuncios tratando de pedir dinero para que todos limpiemos la conciencia de malgastar cientos de euros (o libras en mi caso) en regalos navideños y fantásticas superficialidades varias.

Y yo digo: ya basta. Me saturan, me hartan y me cansan. Antes de que alguien acuse mi discurso de egoísta, yo colaboro con organizaciones benéficas y he acudido a desastres naturales a ayudar. Pero no me gusta que ningún famoso que gana en una hora lo que hago yo en todo un año se aparezca en mi pantalla mirando a cámara, con el maquillaje justo y con cara seria y triste en tonos casi sepia pidiéndome que por favor ayude a una familia en penurias con fotos de bebés muriéndose o cosas parecidas, cuando ellos ayudarían.

Lo siento. No. No necesito que nadie me diga lo que debo a hacer, no soporto a ninguno de esos amigos que tratan de inundarme el muro de mi Facebook de fotos sobre solidaridad y niños negros pasando hambre y demás cosas deprimentes mientras esas mismas personas ven al vagabundo de debajo de su puente y apartan la pierna por si se les pega alguna enfermedad venérea.

Lo siento. No. No te voy a "esponsorizar" tu carrera a bicicleta por África o tu salto en paracaídas patrocinado por JustGiving o tus vacaciones en el Kilimanjaro bajo el pretexto de “ayudar”.

Lo siento. No. Una cosa es mantener en primera página la oportunidad de ayudar si puedes, el no ocultar algo que puede hacer bien a mucha gente. Otra cosa es exigir. En uno de mis trabajos me obligaron a hacer una compra de bombones o galletas o cosas así para una cesta navideña que iban a sortear para entregar a una organización benéfica lo recaudado. En otro trabajo te retiraban de la nómina una donación voluntaria “simbólica” para caridad. “Simbólica”, claro para los jefes millonarios, para los que sudamos 6 euros por hora de “simbólica” no tiene nada. Se pensaban que me iba a dar vergüenza pedir que yo haría la donación. Bueno, no conocieron a Ivo.

Lo siento. No. Estoy harto de telemaratones con historias plagadas de desgracias para llorar en televisiones, públicas o privadas, que hacen millones y millones emitiendo en horario de máxima audiencia esas miserias mientras hacen sentir terriblemente mal a pensionistas que se sienten solos.

Y en esa estoy viendo “Children In need” con la sangre en el punto correcto de ebullición. Una historia tras otra de niños con enfermedades y familias necesitadas vendiéndose al espectáculo de un programa por el que hacer sentir culpable a todos en lugar de poner la problemática en primera página y ayudar. No, todo confeccionado para dar lástima. Vergüenza ajena me da estos teatrillos dramáticos cargados de autocompasión fingida de niños con deficiencia hablando como pueden ante millones con el único propósito de dar la mayor lástima posible.

Lo siento. No. Ya BASTA de utilizar el dar pena para conseguir algo. Inspírame con tu historia, emocióname positivamente, dame alegría y sonrisas para ayudar a hacer de “esto” un lugar mejor. Pero no utilices desgracias ajenas para conmover mi bolsillo.
Lo siento. No.

lunes, 9 de noviembre de 2015

X Factor Live Show 2




Una semana más tenemos nuestro review del (que era) el talent show por excelente del paíss en el que vivimos. El tema de esta semana ha sido reinvención y no nos ha quedado demasiado claro si había que reinventar la canción, o el artista, pero tras solo una semana en el show parece demasiado pronto para reinventar a nadie ¿no? 

Empezamos con la gala número 2 con Olly y Caroline a punto de besarse, pero… no Olly es demasiado mayor para Caroline, lo sentimos Olly eres mayor de edad…

4th Impact abre el espectáculo con el slot maldito de competir contra Strictly come dancing. El principio es muy caótico, los coros y la música están muy altos. No es una mala actuación, pero ¿mash-up? No termina de encantarme. Y los coros suenan a muy pregrabados. Siguen siendo buenas para standards del factor X pero no puedo evitar cierta decepción.

Mason Noise es el siguiente y va a tratar de ser sexy. Su concepto de sexy es llevar la camisa abierta hasta el ombligo con todas las cadenas colgando. Sus movimientos parecen los de alguien que quiere ir al baño. Ay Dios mío, muero de risa. En mitad de la canción parece que tenía ataques epilépticos. Horrible y rozando la broma.

Tras la pausa, Anton tomando un riesgo… Otro Mash Up…  Y siendo sincero ¿Qué es esta mierda? En serio… es Stevi Richie en versión negro. Menudo desastre. Parece que Simon está en una misión de destrozar a los Overs y de verdad que ha puesto su peso en esta. 

Kiera Weathers es la siguiente y parece que esta vez Rita Ora le va a dejar brillar. Justo cuando la canción estaba sin ir a ningún lado el puente musical y los bailarines le salvan el culo. Hemos visto un poco de personalidad pero sigue siendo uno de los rivales más débiles.

Che Chesterman es el siguiente. Tiene una infección en la garganta, nunca he sabido que era tan posible tener infecciones de garganta hasta que he visto Factor X. Esta versión le cae mucho mejor a Che, ovación unánime, bonita versión, le falta un poco de emoción corporal e interpretación pero vocalmente ha sido impecable y preciosa.

Louisa sigue siendo la favorita para la victoria y se lanza a defender su título con Billy Jean. Hay algo en su interpretación que me resulta confuso y es la sexualización de una niña de 17 años y Louisa tiene una costumbre que me satura, y es que sobre canta a lo Christina Aguilera. Sería todo mucho más bonito con menos sobre cantar, con menos giros, con más tacto y menos gritos. Pero Louisa es buena y el rival a batir.

Sean Miley Moore usando sus dotes de musical y cabaret. Bastante mejor que la semana pasada, pero sigo sin verle mercado fuera. Es todo tan teatrizado que siento que se va a poner a cantar ieieeeeeoooo y giuseppe le va a quitar la capa. Está bien y es puro aire en este show ver a alguien tan pulido, pero me queda la duda de ¿Quién va a votarle? no me imagino a nadie que le entusiasme y le haga saltar sobre el teléfono: es extranjero, un look que echa para atrás a las abuelas, es demasiado gay para las carpeteras, y bueno… quedan los gays pero tampoco parece caer en ese estereotipo… Veremos.

Mi favorita de la semana pasada, Monica, salta a la palestra haciendo un Beyoncé. Y de repente solo veo tetas. Tetas, tetas, tetas. sus movimientos me distraen muchísimo. Está siendo un desastre absoluto. Sus intentos de ser elegante y sexy son, cuanto menos, forzados. Monica puede estar en peligro tras este despropósito.

Max Stone es el siguiente con una canción ya versionada y hecha. Max va a tirar por el reggae a lo Jason Mraz o Jack Johnson. Completamente mi estilo de música, excepto que Max no está completamente cómo o relajado. Quizás por su estilo le doy más valoración, pero Max no es carne ganadora.

Vamos con Reggie N Bollie, que por lo menos son divertidos. Empiezan a cantar y ya tengo una sonrisa en la cara y cuando llega el estribillo ¡Bam! ahí estoy bailando en el sofá con ellos. Me gusta más esta versión que la de One Direction. Me encanta. Se llevan el show de largo. 

Lauren es otra de mis favoritas, pero sufre el efecto Lola Saunders. Les visten como mujeres de 40 años y les dan canciones en esa línea. Lauren puede cantar y debería hacer algo más contemporáneo. Su personalidad me fascina y realmente parece alguien que se lo pasa pipa en todo momento. Su hermana le está cubriendo sus turnos en la recepción del dentista mientras está en el programa, eso es pesimismo (aunque realidad, el 90% de los concursantes nunca llegan a nada, así que por lo menos se salva un plan B)

Vamos con mi Ranking

Ranking:

1- Reggie N Bollie
2- Ché Chesterman
3- Lauren Murray
4- Louisa Johnson
5- 4th Impact
6- Max Stone
7- Sean Michael More
8- Kiera Weathers
9- Mason Noise
10- Monica Michaels
11- Anton

Tras un día de meditación, nos sorprenden a todos con Anton salvado y es que ha sido tan malo que ha hecho a sus seguidores salvarle. Lo pasará peor en las votaciones la semana pasada.

La expulsada directa es Kiera Weathers. Era predecible, Rita no le ha hecho ningún favor en los live shows y su escasa personalidad no ha ayudado. 

Los nominados son Mason Noise y Sean Michael More y tras un sing off donde Mason demuestra la poquita voz que tiene Rick y Rita la preparan empatando y mandando a Sean Michael More de vuelta al país de los canguros. 


Hemos perdido a dos personas “de color” lo que viene a ser la tónica de las primeras galas de X Factor UK todos los años. Veremos la semana que viene por donde seguimos.