jueves, 5 de mayo de 2011

Crítica de TV - Misfits (Primera temporada) - 9/10



Llevo años defendiendo “Buffy Cazavampiros” como la mejor serie de televisión de la historia y muchos me responden diciendo que es una de monsruos más. Es lo mismo que sucede con Misfits, puede que tengan elementos sobrenaturales y de ciencia ficción en los que se queden la gran mayoría, pero como sucedía en Buffy hay mucho más que rascar y en este caso Misfits es una crítica muy ácida y llena de ironía sobre la juventud de hoy en día, una pieza subversiva sobre una generación completamente carente de rumbo y que se manifiesta contra las reglas establecidas, en Misfits matando al vigilante de su libertad condicional, pero solo es una forma de plasmarlo en pantalla con originalidad.

¿Pero de qué va Misfits? Misfits es una serie en la que a causa de una tormenta un grupo de condenados a trabajos comunitarios reciben poderes especiales. Pero esto no es “Heroes”, de hecho se burlan de ello en los diálogos con ironía diciendo que habría que ser muy retorcido para ponerlos a ellos a salvar el mundo. En la primera temporada no salvan el mundo, ni de lejos, sino que tienen que lidiar con su vida y sus sentimientos pero con poderes especiales donde son un extra pero no una pieza clave de la narración.

Lo que ya encima hace esta original premisa mucho más interesante es su elenco protagonista, actores prácticamente desconocidos que bordan sus papeles y son convincentes en cada linea de diálogo quizás ayudados por lo bien perfilandos y llenos de matices que están sobre el papel. Por favor, mirad la foto de arriba y la forma en que cada uno lleva el peto. No es ni mucho menos casual, va con el personaje...

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Tenemos a Nathan, el auténtico Jackass del grupo cuya verborrea e indecencia son solo comparadas con lo sencillo que es terminar cogiéndole carillo. Es un gilipollas sí, pero acaba resultando hasta entrañable (sin cursilerías baratas que traten de mostrar que tiene buen corazón)

Simon por su parte es el inadaptado del grupo, un auténtico ser solitario de ojos enormes que se pasa la vida mirando el mundo a través de su móvil para grabar videos de todo lo que sucede. SU poder será la invisibilidad, y es que muchas veces (la mayoría) la mayoría pasan de él completamente como si fuera invisible o todo un freak.

Kelly es la chica broncas de la pandilla, impagable su acento mancuniano 100% (sí viví entre ellos, sé cómo hablan) y tiene el don de la telepatía, escucha lo que el resto piensa. Es un personaje con muchos matices y pese a ser muy broncas y echada para adelante (muy mancuniana…) es un personaje que podría ser el 80% de las chicas que conozco.

Curtis era un gran deportista que por un error (que no revelaré) se ve inmerso en el centro de trabajo social arruinando su carrera como atleta y teniendo que lidiar con la culpa. Su poder es el de poder hacer retroceder el tiempo y cambiar el futuro aunque sin control alguno sobre el poder, simplemente cuando algo le afecta vuelve y tiene la opción de cambiarlo.

Por último está Alisha, la chica sexy, la gatita salvaje que muchos la considerarían la fresca del grupo. Alisha tiene el poder de impulsar el deseo sexual de todo aquel al que toca con su piel.

Como veis son poderes extraordinarios pero no exagerados del estilo Heroes, aquí no tienen una misión como salvar a la animadora o cambiar el curso del mundo, cada capítulo versa sobre sus actividades en el centro de trabajo social (cuidar ancianos, separar ropa para África, limpiar graffitis) y como se relacionan entre ellos y entre el resto de afectados por la tormenta. Pero sobre todo de hacer un retrato de la juventud y la falta de patrón, de gente perdida que no sabe qué hacer con su vida y una burda a los valores clásicos (el último capítulo de la temporada es bestial la crítica, acidísima).

Para beneficio de todo ello está la dirección y la puesta en escena, sabe como ocultar totalmente las carencias presupuestarias (casi todo está filmado en una localización) y otorgar una agilidad en la narrativa audiovisual bestial, desenfoques múltiples, picados, contrapicados y un frenetismo propio de los británicos de última generación. El cuarto capítulo bebe directamente del Trainspotting de Boyle y lo hace con tanta clase y elegancia que el water se queda en una gema y no en una burda copia de nada.

También es de aplaudir la soberbia elección musical de cada capítulo con aciertos tan salvajes como el de la inclusión de una canción de Damien Rice en el final del quinto capítulo o la selección de lo más vibrante del panorama pop-rock británico independiente. Una auténtica gozada aunque solo sea para conocer nueva música cool.

Y es que Misfits es eminentemente para una generación joven, ojo que no digo adolescente, sino joven y desencantada con la sociedad y sobre todo lo mejor de Misfits es que es vibrante, tiene vida, tiene chispa, tiene genio y es increíblemente original y consciente de lo qué es, y esto significa un producto de entretenimiento.

En resumen hay muchas más series que tratan de abarcar lo mismo que cuenta Misfits, pero ésta ha logrado un equilibrio tan perfecto que hace que cada uno de sus capítulos sea un goce y disfrute.

Valoración: 9/10

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