lunes, 19 de diciembre de 2011

MISIÓN IMPOSIBLE: PROTOCOLO FANTASMA - **** 1/2

Por algo lo llaman imposible



Tras los “decepcionantes” resultados económicos de Misión Imposible 3 muchos pensamos que la franquicia podría haber sido enterrada. Pero no nos engañemos, una cosa es que la gente pensara que aquello iba a ser una película que se recordaría en los anales de la historia económica y otra cosa es llamar fracaso a una cinta que recaudó 134 millones de dólares en territorio americano y casi 400 millones a nivel global.

Y es que aunque las cifras se quedaron por debajo de las anteriores, aquella cinta tenía un grandísimo hándicap y es el mal sabor de boca que dejó la segunda entrega dirigida por John Woo. Sí aquella en la que las fallas y la semana Santa se mezclaban por las calles de Sevilla.

Pero Abrams rehízo la franquicia, se olvidó del concepto de la anterior de la segunda entrega (acción por acción) y puso su sello y su estampa propia haciendo de aquella entrega una versión del capítulo piloto de Alias pero corregido y aumentado con escenas que tengo en la retina por quedarme con la boca abierta como la entrada al Vaticano y sobre todo “el péndulo”.

Y es que Misión Imposible no es una franquicia corriente al uso en el sentido en que tenga unos elementos clave que se repiten continuamente hasta la saciedad o unos personajes que evolucionen a lo largo de la cinta. En esta franquicia tres directores diferentes han creado su particular visión de las entregas de un agente secreto y la han llevado a su terreno: Palma al de la acción e intriga con clase y juegos de espías, Woo al de la acción desenfrenada cargada de tomas circulares y ralentizaciones y Abrams al del entretenimiento absoluto de gran factura.

Y aquí es donde llegamos al día de hoy, 5 años después de la última entrega y último verdadero taquillazo de la mayor superestrella del Hollywood actual a punto de entrar en la cincuentena. Y es que se puede decir muchas cosas de Tom Cruise, pero hay una que resulta evidente: Tom Cruise es un tipo extremadamente inteligente.

Desde Mision Imposible sus películas no han sobrepasado esa barrera psicológica de los 100 millones de euros y ni Leones por Corderos ni Valkyria lograron embrujar a la crítica y atraer la atención de los premios como se esperaba dado el renombre de sus directores (siendo ambas muy buenas películas especialmente la primera). Su resurgimiento en un vehículo de lucimiento propio de comedia de acción “Noche y Día” no terminó de funcionar.

Así que Cruise que aparte de inteligencia tiene dinero se puso manos a la obra para volver a levantar el templo que siempre le ha funcionado y con una mano de Abrams en la producción ideó la vuelta de Misión Imposible. Hasta que nos ha llegado la cinta hubo un nido de rumores bestial, que si las productoras querían sustituir a Cruise por Pitt, que si querían un ayudante más joven para hacerse cargo de la saga… Nada de eso es lo que ha terminado y al final Cruise ha llevado a buen puerto su idea de lo que esta cinta debe ser sin plegarse a los objetivos marketinianos de preproducción que suelen dar al traste varias sagas cinematográficas.

Dicen que él fue el que quiso que Brad Bird se hiciese cargo de la cinta y que le dio plena libertad a la hora de crear su impronta. Nunca sabremos si eso es cierto o no, pero lo que sí tenemos es que el director de animación ha dado el salto a la acción real por la puerta grande: con uno de los blockbusters más esperados del año.

Y bien sea el mérito de Tom Cruise, de JJ Abrams, de Brad Bird o de los guionistas André Nemec y Josh Appelbaum curtidos en televisión (Alias) el resultado es que Misión Imposible: Protocolo Fantasma es ya no solo la mejor cinta de la saga sino una de las mejores películas de acción y entretenimiento de las últimas dos décadas, un auténtico festín de sensaciones y situaciones con escasos momentos de respiro en el que toda la trama avanza sin parar entre ideas llevadas al último extremo de la creatividad y capturadas con una perfección creando ambientes y momentos que se atrapan en la retina por mucho tiempo.

El argumento arranca con el agente Hanaway (interpretado por Josh Holloway conocido por ser el Sawyer de Lost) demisión en Praga. Algo sucede allí y nos vamos a Rusia a una prisión donde el agente Hunt está retenido y un equipo se acercan a rescatarle. Por supuesto tendremos un poco de acción en el rescate en este prólogo que nos dará el tono general de la película (peleas muy físicas, golpes fuertes y dosis de humor muy apurado por el gran Simon Pegg).

Tras las debidas presentaciones y ver cómo se prende la mecha de la cabecera de la saga (un resumen compacto de todo lo que vamos a ver en la cinta a través del túnel del rescate) les encomiendan una misión que les lleva al mismísimo Kremlin y en la que nada es lo que parece y deriva en la activación del protocolo fantasma en el que el agente Hunt se tiene que hacer cargo de un equipo al que no conoce, formado por cuatro personas. Sin jefes. Sin misiones y con un plan bastante suicida que les llevará a Dubai.

No voy a contar nada más del argumento porque no son ganas de estropeárselo a nadie desde aquí. No es que el argumento tenga unos giros inhumanos o una originalidad desbordante. Esto es Misión Imposible y se trata de una cinta en la que hay un por qué, un asunto al que tratar y sobre todo y es el gran acierto de la película unos personajes con una razón para operar así.

Por un lado está el protagonista, el agente Ethan Hunt interpretado por un Tom Cruise curtido por la edad y que encaja perfectamente con las nuevas aptitudes y actitudes del personaje. Como he dicho toca tomar decisiones, toca liderar y dirigir y tomar el mando y la edad de Cruise encaja con ello, ya no es el crío de hace 15 años y su personaje tampoco. Tiene que tomar parte en ello porque en realidad no tiene otra opción para demostrar su inocencia sobre ciertos aspectos. Todo en Cruise en este papel es carisma y sabe llevar el 90% de la cinta a sus espaldas con perfección milimétrica.

Simon Pegg retoma su personaje de la anterior película (era el cerebrito de los computadores) y lo eleva a agente de campo en su primera misión. En esta cinta el actor cobra mucho más protagonismo y a pesar de haber clavado siempre ese tipo de humor más paródico en otras películas, aquí sigue teniendo mucho humor pero de manera mucho más comedia y seria. Es otra vertiente del actor menos histriónica pero igual de fascinante y maravillosa. Se convierte en todo un roba escenas con derecho propio y una de las principales razones de todo el ritmo funcione y no decaiga en sus dos horas y cuarto.

La parte femenina la pone Paula Patton vista en Precious y Reflejos, chica mona sin ser despampanantemente guapa pero creíble por completo en su papel. Lo bueno de cómo está diseñado el personaje es que tiene un motivo claro y palpable y que no es una comparsa femenina obligatoria al estilo “El Origen del planeta de los simios”, ella tiene algo que decir y que actuar en todo lo que sucede, es creíble en cada cariz del personaje (guerrera, dolida, seductora) y convence absolutamente.

El cuarto integrante es Jeremy Renner que se une a la saga. Él cae de chiripa en el  grupo y es el personaje más inquietante de todos porque nadie sabe nada de él… les dejare que lo descubran…

Con este equipo nos adentraremos en una escena de acción tras otra, pero nos involucraremos en ellas, son escenas largas, cuidadas, en las que siempre pasa algo y siempre vamos hacia delante en el argumento, nos perderán con los consabidos trucos pero no tendremos esa sensación de pesadez que pudo dar la segunda parte de parecer una escena tras otra sin sentido. Aquí todo está muy cuidado, pero especialmente el suspense y la emoción antes de la ejecución, que es lo que te hace enganchar. Por ejemplo, en la cacareada escena en el edificio de Abu Dabi, no es que lleguen y se pongan a hacer el Spiderman, aquí Hunt no quiere y busca otra alternativa, todos están cagados y cuando se lanzan a ello hay segundos de pensarlo, de que la cámara se asoma como si fuesen nuestros ojos y de dejarnos sentir esa sensación de vértigo en el estómago. Por eso funciona como lo hace y se convierte en una de las mejores escenas de la historia de la acción.

Aparte de un reparto compacto, unos personajes muy bien diseñados, un guión potente con una historia que no molesta y unos diálogos claros, concisos y que suenan reales, unas dosis de humor muy bien sembrada y con mucha inteligencia (nada de chistes idiotas metidos con calzador al estilo película de Roland Emmerich aquí son patosidadas o sonrisas de nervios) y un ritmo apabullante tenemos más: y es el concepto de cine que tiene, el saber cómo retratar cada escena y concebirla con el sentido de hacernos disfrutar.
La tormenta de arena es espectacular y de no ser de una cinta de entretenimiento, tal cual está planteada podría estar en un drama bélico y se hablaría de Oscar.    

Además la cinta es la más física de la saga, cargada de golpes, de realidad. Nada de saltar y caer limpio y de pie, si te das un golpe duele y gritas, si saltas llevas inercia y te haces daño. Esto hace que sientas mucho más todo lo que sucede en pantalla.

Por último reseñar que la película se llama Mision Imposible: Protocolo Fantasma y no Mision Imposible 4. Y por algo no es casualidad y es que puedes ver esta entrega sin haber visto las anteriores, no es un reboot, es una nueva misión. Todo sigue desde lo dejamos, pero son detalles que se pueden seguir en el argumento y da igual que supiesen que Ethan Hunt se casó y se fue de luna miel o no, porque te lo van a decir y esos detalles son casi más un guiño a los fans de la saga que verdadero argumento de fondo.

En resumen, habrá mejores cintas que Misión Imposible: Protocolo Fantasma, con más argumento y con más sentimiento, pero muy pocas pueden mirar esta cuarta entrega de la saga a la altura a nivel de emoción, acción, intensidad, entretenimiento y disfrute. Y para los que nos gusta el cine, ésta película es un goce y disfrute con todos los sentidos.

Valoración: 9/10

Lo mejor: El apabullante sentido de ritmo

Lo peor: La sobredosis de publicidad de Apple. Al principio mola pero llega un momento que parece un anuncio de Macs, iPhones y iPads.

MOMENTAZOS

5- El uso narrativo de la historia de Josh Holloway

4- El ingreso en el Kremlin con su salida.

3- La tormenta de arena. Verdaderamente espectacular

2- Ethan Hunt, en una fiesta, de esmoquin, y cada uno del equipo con algo que hacer en cada sitio. Misión Imposible en estado puro

1-    1- La escena de Abu Dabi entera. Goce y disfrute para todos los sentidos

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