viernes, 4 de junio de 2010

Flipper se suicidó :( y encima tuvo suerte



No me gustan los documentales (no por nada, sino que me aburren soberanamente y creo que en el cine he visto 5 en mi vida “Bowling for columbine”, Fahrenheit 9/11”, “Super size me”, “Nómadas del viento” y “Construcción”).

No soy nada ecologista, es más me chirría el hecho de que siempre pongan problemas y trabas al progreso.

Tampoco me apasiona la vida marina, no como pescado y me da cierto asco la constitución de los peces, es como antinatural que no se ahoguen.

Sin embargo The Cove me ha entusiasmado, fascinado, enamorado y ha levantado una conciencia en contra del tema que trata ¿os parece poco? Pues creo que es el mejor documental que he visto en mi vida (que son pocos, pero algo es algo) con ritmo, ágil, tenso, espectacular y muy bien montado y explicado.



Recuerdo que además vi hace tiempo en un telediario que la cheerleader de la serie Heroes (una gran serie de una temporada que se hizo mierda demasiado rápido) defendía los derechos de los delfines, era para este documental.

La película abarca muchos temas pero los explica breve y contundentemente con evidencias y te hace sentir y padecer la rabia que debió envolver a los creadores del documental.

En the Cove un fotógrafo del National Geographic decide investigar la matanza de los delfines a cargo de los pescadores japoneses, y no solo eso, sino la venta de los mismos a aquariums de todo el mundo y el lustroso negocio que corre a cargo de los mamíferos marinos que alimentan incluso los almuerzos escolares. Investiga la toxicidad de la carne, aporta datos concluyentes sobre la vida en cautiverio de los mismos y ofrece imágenes preciosas de buceadores profesionales en mar abierto con los mismos.

Al mismo tiempo muestra como las organizaciones internacionales miran hacia otro lado y sobre todo como el gobierno japonés y en concreto los pescadores (y policías) de un pequeño pueblo (Taiji) increpan y acosan a todos cuantos intentan evidenciar lo que sucede allí.

Mientras te va picando la curiosidad morbosa con pequeñas muestras para terminar viendo algunas de las imágees más tremendas que he visto en mucho tiempo y que parece mentira que no tengan trucaje en ordenador.


Lo mejor sin lugar a dudas no es solo el qué, sino el cómo está presentado el documental. Un montaje frenético, un guión a prueba de balas y una utilización de los sistemas narrativos que colocan a la cinta como un producto de acción, de denuncia social, incluso de espionaje y sobre todo de entretenimiento que la convierte instantáneamente en una piedra angular de la que beberán muchos documentales a partir de ahora. Ajustado en un perfecto tiempo de 90 minutos y sin recreaciones lacrimógenas, la película removerá conciencias y esperemos que toque los palos que debe tocar donde los debe tocar.

Óscar al mejor documental, premio del público en Sundance y alabado por la crítica The Cove hará las delicias de los amantes del buen cine. Vete a verla si quieres probar un buen cine, entretenido, ágil y eficaz y no le temes a la verosimilitud de lo que ocurre ahí fuera.

3 comentarios:

  1. Y sigues pensando que es antinatural que los peces respiren?

    ResponderEliminar
  2. Y sigues pensando que es antinatural que los peces respiren?

    ResponderEliminar