viernes, 3 de diciembre de 2010

ICE VIEW CAPÍTULO 1 - LA CASA TURQUESA




“No hace tanto frío como parece”


Ice View es un lugar que no sale en los mapas de carretera.
Su localización exacta es una incógnita incluso para muchos de sus habitantes. Se dice que se sitúa al norte en el tercer cruce en el kilómetro 27 de la carretera nacional.
Nadie se pregunta nada acerca del pueblo porque nadie se ha molestado en querer saber de él. Como si la ignorancia del lugar hubiera llamado a más ignorancia.
Lo único que se puede decir de él es que durante 10 semanas el hielo encierra a las 10 casas que forman el pueblo. Nadie puede entrar en 10 semanas. Nadie puede salir en 10 semanas.
Bienvenidos a esas 10 semanas.




Capítulo 1 – Donde descubrimos el pueblo y la casa turquesa

“Ice View es un pueblo pequeño. Solo tiene 10 casas habitables, todas ellas de madera y pintadas de un color diferente para distinguirse las unas de las otras.
Las casas, como el pueblo están separadas por el río que agrieta el entorno partiéndolo en dos y dando forma a Ice View Norte y Ice View Sur. En la parte norte del pueblo hay cuatro casas, muy juntas las unas de las otras casi para abrigarse del frío que baja de las montañas que rodean y aislan el pueblo por el norte. En esta parte además está el edificio de juntas que hace las veces de ayuntamiento y durante estas 10 semanas se convierte en un almacén donde guardar los alimentos. No hay refrigeradores. No son necesarios en Ice View.

Para cruzar el río, helado en estas 10 semanas, solo hay un estrecho puente, de piedra antigua que une la parte norte con la sur y que desemboca directamente en la plaza. La única que hay. Allí se agolpan cinco casas más y la Iglesia del pueblo. El cura se murió hace 7 años. Los habitantes del pueblo siguen esperando al nuevo párroco.
Desprendida de estas cinco casas y por un camino no iluminado se llega a la décima casa. La única que no tiene color y cuyo habitante, el cascarrabias, se aísla del resto del pueblo.
De entre las cinco casas sale la única carretera y contacto con el mundo real del pueblo, separando las casas en dos bloques: tres a la izquierda y dos a la derecha.
La única carretera muere antes de llegar al pueblo. Es como si Dios se arrepintiese de lo que ha creado y hubiese dado marcha atrás.”

-No parece el lugar ideal para formar una familia.
-Pero parece el lugar para nosotros.

Por la ventanilla caía la nieve y solo se veía blanco. El blanco es un color bonito, pensó ella, es la pureza. Lo único malo del blanco es que si le añades algún color, por pequeño que sea le has perdido para siempre. Da igual que después añadas mucho más blanco, siempre será gris.

-Y ¿dónde pasaremos nuestras vacaciones? ¿Norte o Sur?
-Ice View Norte. Casa turquesa. Esperanza me dijo que estaríamos a gusto estas 10 semanas, los vecinos de al lado son unos abogados que vienen este periodo para huir del estrés de la ciudad.
-Algo parecido a lo que nos pasa a nosotros.
-Si tú lo dices…

Unas vacaciones para salvar lo suyo y lo mío. Esto no son vacaciones, es un retiro forzoso. Aunque la idea fuese de ella ahora se arrepentía. 10 semanas puede ser mucho tiempo, hay niños que solo viven ese tiempo. Puede ser toda una vida para alguien. Sin televisión ni cobertura del móvil. 10 semanas.

-Para un segundo. Ese es el kilómetro 27.
-Perfecto. ¿Estás segura de que quieres ir?
-Sí

¿Acaso tenía ella elección?

Al llegar al pueblo comprendió que no le habían engañado. El lugar era muy pequeño, y no había un simple sonido que rompiera el silencio. Al cruzarlo con el coche se sintió invasora de un lugar extraño. Había luz en todas las casas. Eran los últimos en llegar. Cruzaron el puente y enseguida vieron la casa turquesa, era la que se encontraba más a la derecha. La más grande. Y, efectivamente de color turquesa.
Cuando pisó la nieve pensó que jamás se acostumbraría a vivir en un lugar como ese.

Ella entró directamente a la casa para encender la chimenea, Él se apresuró en bajar las cajas y las maletas y dejarlas en el porche. En ese momento se acercaron los abogados para darles la bienvenida. Su casa era la negra. Rápidamente les contaron que a esas horas el pueblo ya casi dormía. En su lado del río compartirían Ice View Norte con una señora mayor y su nieta que había venido a cuidarla y un escritor que había venido en busca de inspiración y que tras 10 años aún no la había encontrado.

Mañana sería otro día para ver el pueblo. Solo querían dormir tras el largo viaje y mentalizarse que en 10 semanas ese sería su entorno.

A la mañana del día 1 de las diez semanas se despertaron con las campanas de la Iglesia que no tocaban desde hacía mucho tiempo.
Después siguieron los gritos.

El hijo pequeño de la familia tradicional que vive en la casa roja de Ice View sur había desaparecido.
No era la bienvenida esperada. Y menos precisamente tratándose de un niño.

En ese pueblo no había muchos sitios donde esconderse. Y menos aún donde esconderle. Eso es lo que pensó ella. Lo que pensó él fue una incógnita incluso para su mujer.

2 comentarios:

  1. Uoooh! Esto lo escribes tú? Me encanta :D
    Cada cuándo los publicas?

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  2. Los iré publicando cada dos o tres días. Gracias, es un poco mi proycto más personal. Muchas gracias!!

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