jueves, 2 de diciembre de 2010

Rebobínala otra vez: "CANTANDO BAJO LA LLUVIA" (1952)


Para rebobinarla los días en los que necesitamos optimismo y no nos queda chocolate en la despensa (ni hombres en la cama)



Título original: Singin' in the Rain
Fecha de estreno en EE.UU.: 27 - 03 - 1952 Productora: MGM
Duración: 102 min.
Director: Stanley Donen , Gene Kelly
Reparto: Gene Kelly, Donald O'Connor, Debbie Reynolds, Jean Hagen, Millard Mitchell, Cyd Charisse, Rita Moreno, Douglas Fowley.


Una sección en este magnífico blog bien merece un comienzo por todo lo alto. ‘Cantando bajo la lluvia’ es mi película favorita, así que he decidido colocarla en lo alto de mi pequeña aportación. Puede que no sea la mejor película del mundo; puede que no sean los mejores actores de Hollywood; puede que tenga demasiados fallos para ser una obra maestra… pero, lo siento, así ha pasado a la Historia del cine, y así seguirá.

Que 'Cantando bajo la lluvia' es uno de los mejores musicales que se han hecho al otro lado del charco es algo que no se puede discutir; contiene el mejor número musical de todos los tiempos, ese que todos hemos intentado emular alguna vez chapoteando en algún charco de nuestra ciudad. Todo el mundo sabe tararear la canción y cada vez que abrimos un paraguas, sentimos la tentación de girarlo como en una centrifugadora. Sin embargo, y no me duele nada reconocerlo, es cierto que el resultado final de otras producciones, como 'Un americano en París', superan al de esta película.

La historia es facilona: una estrella de cine, Don Lockwood (Gene Kelly) se enamora de una bailarina aspirante a actriz, Katty Sheldon (Debbie Reynolds) y no para hasta conseguir a la chica. Pero lo verdaderamente importante de esta película es el contexto en que se desarrolla la acción, justo el punto en el que el cine sonoro hace su aparición.

Fue una época clave para el mundo del cine y la transición no fue en todos los casos tan simple como pueda pensarse; muchas estrellas de la pantalla tuvieron que aprender a pronunciar adecuadamente, otras tuvieron que dejar de trabajar por su voz -demasiado estridente para el cine sonoro- y otras, simplemente, desaparecieron del panorama. Es una época magníficamente trasladada al cine por 'Cantando bajo la lluvia', y disfrutaríamos más de ella si no fuera porque la mayoría de las imitaciones a actores y actrices reales se nos escapan al no ser conocidos en nuestro país.



De esta forma, asistimos al entrenamientos y perfeccionamiento de Don Lockwood, preludio de uno de los números musicales más intensos y dinámicos de la historia del film, "Moses Supposes"; pero también al loco rodaje de la película sonora de Don Lockwood y Lina Lamont, la mala malísima de la peli: olvidos del micro, ruidos, descoordinación entre imagen y sonido... eran los primeros pasos de las 'talkies' y no resultaba nada fácil.

Pero, sin duda alguna, el número estrella de esta película es el archiconocido baile bajo la lluvia de Gene Kelly; se trata de un canto al optimismo: el amor a Katty le hace ver el cielo despejado y el sol brillando, así que no duda en bailar bajo la incesante lluvia, siempre con una sonrisa en la cara. Pero el número tiene su intrahistoria: Gene Kelly tenía cuarenta grados de fiebre, pero insistió en grabarla ese mismo día -¡menudo debía de ser el mozo!-; el agua está en realidad mezclada con leche para que las gotas se vieran mucho mejor en pantalla; una lona tapaba dos manzanas del lugar de su rodaje para simular la oscuridad de la noche... puro perfeccionismo cinematográfico.

Pero no estoy ciega, sólo un poco miope. Aunque disfrute hasta la saciedad con esta película, no hay que ser muy avispado para localizar varias “meteduras de pata” que pasaron a la historia, precisamente, por no haber hecho sombra a todo lo demás. Hay cortes, errores, fallos en la continuidad... y algún que otro número sin lógica, como ‘Beautiful Girl’, un derroche de imaginación en el vestuario, pero una laguna en medio de la película.

Aún así, la película es y será recordada como uno de los mejores musicales, si no el mejor, de la época dorada de Hollywood, aquella en la que el cine sí se hacía con la materia de los sueños.

Todas las entradas de rebobínala otra vez las encontrarás aquí

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada