domingo, 13 de marzo de 2011

MÁS ALLÁ DE LA VIDA (2010) - ***



Hay unas cuantas verdades irrefutables del cine de Clint Eastwood:

Es un excelente narrador de historias. Sabe dotar a las historias con transparencia y claridad y las va dejando rodar pacientemente mientras se va deshilando el ovillo de la historia, con paciencia, con tino y con mucho mimo.

Es un gran director con aire clásico. Sabe donde colocar la cámara y hacernos mirar, no abusa de efectos estúpidos y con ayuda de un montaje preciso pone todo al servicio de la narración. Sin aspavientos innecesarios.

Es un director de actores excelente. Sabe sacar a cada uno su mejor expresión y amoldarlos perfectamente al personaje y otorgar a las interpretaciones una robustez y consistencia digna de admirar.

Es un gran compositor. Sus bandas sonoras son las que terminan de poner la puntilla con esos acordes clásicos y melancólicos, tristes, serios…

Sabe manejar las emociones. Sabe emocionar con unos cuantos planos y provocar intensidad in crescendo haciéndote sentir muchas sensaciones con sus historias.

Todo eso está en Más allá de la vida (Hereafter, 2010) el problema es que da igual que seas un narrador excelente, que sepas poner la cámara en el mejor lugar posible, que cuentes con un gran plantel con interpretaciones realmente profundas (Cecile de France se lleva la palma pero Matt Damon resulta absolutamente convincente con lo fácil que hubiese sido caer en el ridículo) y que tengas una banda sonora cuidada, da igual que seas el mejor si el material no termina por ser del todo emocionante. Si el guión resulta absolutamente carente de miga y si al final tienes la sensación de que en un corto se podría haber contado lo mismo.

En Hereafter hay tres historias diferentes, por un lado una presentadora de éxito francesa se encuentra de lleno con el tsunami que asoló el sudeste asiático y sufrirá una experiencia cercana a la muerte que le hará replantearse completamente su futuro. Sin lugar a dudas el mejor arranque de una película en mucho tiempo con la irrupción del tsunami que depara algunas de las mejores escenas del cine de catástrofes de la historia. Es breve, pero es tan conmovedora, precisa y emocionante que son diez minutos que sitúan a la película verdaderamente arriba y que es una pena que luego no sepa aguantar el espectacular arranque.

La segunda historia es la de un niño que pierde a su piedra angular que era su hermano gemelo y ve como todo su mundo se desmorona con la hecatombe de su ya de por sí renegada madre. Aquí se ven todos los excesos del señor Eastwood, todos sus defectos, historias manipuladas, secundarios caricaturescos de papel cartón y una manipulación tan descarada como vergonzosa para tratar de hacer llorar hasta al apuntador.

Y por último un norteamericano (Matt Damon) con el don de la videncia que acaba de decidir colgar todo y cambiar de hábitos para intentar tener una “vida normal”. En esta historia se cruza Bryce Dallas Howard demostrando otro de los defectos de algunas películas de Eastwood y son esos personajes secundarios que no terminan por tener una conclusión verdaderamente convincente.

Las tres historias se desarrollan de manera simultánea y se cruzan en un final que es verdaderamente simple, fácil, manido y deja un sabor de boca insatisfactorio.

Así que sí, Clint Eastwood es un gran director, uno de los mejores en activo y tiene obras maestras irreprochables como Mystic River, Sin Perdón o Los puentes de Madison, entre muchas otras. Pero también es cierto que tiene algún que otro defecto que en algunas películas se disimula mejor que en otras, y Más allá de la vida es una de esas otras, donde la función no termina de ser verdaderamente emocionante, el guión no resulta del todo convincente y la historia pese a estar narrada de manera impecable no te cuenta nada nuevo que no te hayan dicho ya en series como “Entre Fantasmas”, ojo no las comparo estéticamente, pero a nivel de argumento las historias parecen sacadas de un episodio especial de temporada de aquella.

En resumen, Más Allá de la vida termina resultando fallida, poco convincente y no hará creer a los agnósticos. Aún así, Clint Eastwood sabe como manejar tan eficazmente la historia que hace que en ningún momento sea aburrida o tediosa y que pese a ser una de las películas más flojas de su filmografía siga estando muy por encima de la media usual.

Valoración: 6,5/10

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